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Memoria Frágil: El puente del Arroyo Sandoval.
Hay lugares que parecen no guardar nada. Un puente de hierro, un arroyo escondido entre los yuyos, un monolito que apenas se alcanza a ver desde la ruta. Sin embargo, debajo de ese paisaje silencioso permanece una de las tragedias más grandes y menos conocidas de la historia entrerriana: la ocurrida el 25 de abril de 1914 en el Arroyo Sandoval.
Memoria Frágil: El puente del Arroyo Sandoval.

Aquel día, en medio de unas gigantescas maniobras militares que movilizaron a unos 15.000 hombres por Entre Ríos, una columna de soldados encontró el arroyo desbordado y sin posibilidades de ser atravesado. La decisión de utilizar el puente ferroviario para continuar la marcha terminó en desastre. Era de noche, llovía, los rieles estaban mojados y un tren que circulaba hacia Concordia no pudo detenerse a tiempo. Los soldados intentaron salvarse como pudieron: algunos se arrojaron al agua con sus mochilas y armamento; otros buscaron refugio entre los durmientes. El saldo oficial fue de seis muertos. Pero desde aquellas primeras horas comenzaron a circular cifras mucho mayores, que nunca pudieron ser comprobadas definitivamente.

La tragedia quedó atrapada durante décadas entre el silencio, la falta de registros y las distintas versiones sobre lo ocurrido. También quedaron preguntas sin respuesta: por qué se tomó aquella decisión, por qué no se utilizaron los medios disponibles para advertir al ferrocarril, qué sucedió realmente con el capitán al mando y cuántas personas murieron aquella tarde. Investigadores e historiadores sostienen que el episodio fue minimizado y que pudo haber existido un intento de ocultar las responsabilidades derivadas de una decisión militar que terminó costando vidas.

“Memoria Frágil” (Canal 9, Litoral), vuelve sobre el Sandoval para recuperar esas preguntas y devolverle visibilidad a una historia que durante demasiado tiempo permaneció fuera de los relatos más conocidos de Entre Ríos. Porque recordar también significa revisar aquello que quedó incompleto, escuchar las voces que conservaron el relato y volver a mirar los lugares donde la historia todavía permanece, aunque casi nadie la vea.

El puente del Arroyo Sandoval

Hay un puente de hierro sobre un arroyo, a un costado de la Ruta 18, pasando Jubileo, antes de llegar a Villa Clara. Debajo, escondido entre los yuyos, un monolito. Cuatro placas y un mástil que ya no está. Nadie lo ve desde el camino. Y sin embargo ahí, un 25 de abril de 1914, cerca de las seis de la tarde, ocurrió una de las tragedias más grandes y menos contadas de la historia entrerriana.

Faltaban tres meses para que estallara la Primera Guerra Mundial, pero Europa ya estaba “armada hasta los dientes” y la Argentina no quería que la guerra la tomara por sorpresa. El Ejército se había profesionalizado a la prusiana, compraba armamento alemán y recibía oficiales alemanes como instructores. Y tenía una hipótesis de conflicto: Brasil. En esa hipótesis, Entre Ríos era el tapón, la región donde había que frenar al invasor. Un territorio que, por esa misma teoría, se mantuvo durante más de un siglo sin un solo puente hacia el resto del país. Por eso las maniobras más grandes hechas hasta entonces en la Argentina se hicieron acá. Unos 15.000 hombres, divididos en dos ejércitos: “los Azules”, que eran la Argentina, y “los Colorados”, que hacían de Brasil y bajaban desde el Norte, desde Concordia, mientras tres columnas subían desde Gualeguaychú, Concepción del Uruguay y Paraná para cerrarles el paso a la altura de Villaguay. Artillería, caballería, infantería, ingenieros. Hasta cuatro aviones, dos por bando. La Marina de apoyo. No era un ejercicio: era un ensayo de guerra.

Rodolfo Leyes, doctor en Historia

“Tal vez dar un contexto histórico en el cual se producen estos hechos, también porque nos sirve para ser una salvedad. La tragedia del Arroyo Sandoval se produce el 25 de abril de 1914. Como en el año 1914 se presta la confusión de pensar que tiene que ver directamente con la Primera Guerra Mundial… La Primera Guerra Mundial en realidad es julio-agosto de ese año. Esto es la antesala. Pero, tiene un guiño que sí tenemos que considerar de cara a la Primera Guerra Mundial, que es el Estado general en el cual estaban metidos la mayoría de los países, que había un proceso de carrera armamentística donde muchos países estaban pensando que la guerra se iba a venir. Citando a un autor, Eric Hobsbawm, dice que la Primera Guerra Mundial era la guerra que todos esperaban, pero que cuando llegó los tomó por sorpresa. Bueno, en alguna medida el Ejército argentino no quería que los tome por sorpresa. Entonces, lanzaron lo que iban a hacer: hasta ese momento los ejercicios militares, los ejercicios de guerra, de una situación de guerra más grande de la historia argentina hasta ese momento”.

Oscar Blanc, autor del libro “Calicho Gamarra en la tragedia del Sandoval”

“Se eligió Entre Ríos por las condiciones geográficas, por el clima benigno y bueno… este clima le jugó una mala pasada porque llovió espantosamente durante un mes, una cosa así. Todo abril … ya había empezado en marzo y bueno… todo Entre Ríos rebalsaba agua. La geografía nuestra se presta por la cantidad de cuchillas, entonces hay muchos riachos, arroyos, demás, que cuando llueve todo el día, todos los días, no da abasto, o sea que los puentes estaban tapados, incluso los ferroviarios. Y en la movilización para hacer las maniobras tenía que haber un enfrentamiento de “dos ejércitos”: uno que era atacante, que venía del Norte, que había hecho campamento en Concordia y otro defensivo con base en Villaguay. Eso motivó la movilización de unos 15.000 soldados prácticamente salvo los Regimientos de Salta, Jujuy, si es que había en Jujuy, creo que no… los demás, todo fue movilizado. Querían probar cómo funcionaba la artillería, la infantería, la caballería y la parte de ingenieros… bueno… los ingenieros tuvieron trabajo a destajo, una cosa de locos. Para darte una idea, el puente sobre el Gualeguay se lo llevó la correntada en medio de las maniobras”.

José Ballatore, historiador, nieto de un sobreviviente

“Con respecto a la tragedia del Sandoval que sucedió allá por el año 1914. precisamente un 25 de abril en horarios de la tarde… en esa tragedia participaba, estaba mi abuelo, el papá de mi papá. Él fue… era… estaba en las maniobras del Regimiento, era uno de los integrante de uno de los pelotones o el batallón se dividía en varios tramos, ¿no? Y bueno, en uno pertenecía él. Mi abuelo, lo que yo relato y cuento me lo contó mi papá, porque mi abuelo nunca nos contó nada. Antiguamente las personas a veces mayores eran muy cerradas, no contaban sus cosas, sus vivencias. Bueno, mi papá siempre nos relató que el abuelo iba al cargo de un pelotón como baquiano de la zona, porque como conocía bastante la zona, él sabía por dónde se podía pasar. Se recuerda que había grandes inundaciones, lluvias muy persistentes y ese día aproximadamente a las 6 de la tarde el Regimiento que estaba de maniobras en la zona de Jubileo tenía que pasar… no sé, entre Jubileo y Santa Clara estaban de maniobras, tenían que pasar por el arroyo para venir a Villaguay. Ahí se encuentran con que el arroyo estaba crecido, entonces una parte del Regimiento decide pasar por las vías del tren. Hete aquí que no vieron que venía el tren por la intensa lluvia que había y además ya era de noche. Dicen que reinaba la oscuridad, entonces se encuentran con esto y sucede esta tragedia, ¿no? La cual muchos se tiran, se ahogan por el hecho del peso de sus mochilas y de los fusiles. Y otros son alcanzados por el tren”.

Gastón Buet, profesor e historiador

“La tragedia del Arroyo Sandoval fue una cuestión militar. En la historia quedó minimizada justamente porque fue de alguna manera una vergüenza para el Ejército de la época. Se enmarca dentro de lo que llamamos la teoría de conflicto. A partir de fines del Siglo XIX9, 1880 hasta 1983, prácticamente, cuando vuelve la democracia con Alfonsín, que inicia lo que después va a ser el Mercosur, Entre Ríos estuvo enmarcada en lo que era la teoría de conflicto. En ese sentido, el conflicto era -en teoría- con Brasil. Y Entre Ríos quedaba como una especie de tapón territorial para evitar que la Infantería Mecánica o los tanques de guerra brasileros pudieran ingresar ante una eventual invasión Argentina. En realidad, nunca existió un peligro real de esto. Pero, sí perjudicó mucho a Entre Ríos. Porque durante más de 100 años, con esa argumentación de la teoría del conflicto, Entre Ríos quedó prácticamente aislada económica y socialmente. No podíamos tener puentes que comunicaran con países vecinos, ni siquiera con países con provincias interiores. Y, económicamente, eso retrasó mucho el proceso de desarrollo vial y demás”.

Pero, desde marzo no paraba de llover. Abril entero bajo agua. Los arroyos desbordados, los puentes tapados, el puente sobre el Gualeguay arrastrado por la correntada en plena maniobra. Los soldados dormían entre el barro, sin comida caliente, sin dónde calentar nada. Y muchos de ellos ni siquiera tenían que estar ahí: eran conscriptos que debían haber sido licenciados en marzo y que el Ejército retuvo para completar el ensayo. Se discutió suspender. El mando respondió que la guerra no elige el clima. Al final, los dos ejércitos ni llegaron a verse. Y cinco días antes de que terminaran oficialmente las maniobras, cuando las tropas ya emprendían el regreso, una columna de infantería -entre 150 y 200 hombres, una compañía completa de un Regimiento y parte de otro- marchaba desde Jubileo hacia Villaguay y se topó con el arroyo Sandoval, crecido, imposible de vadear.

Ángel Gómez, excoordinador de Cultura de Villa Clara

“A finales del 2017 se pone en contacto conmigo el señor Oscar Blanc que es de la ciudad de Gualeguaychú. Vive en la ciudad de Gualeguaychú, pero nació y se crió en Colonia San Jorge, muy cerca de la localidad de Villa Clara. Me comenta que había escrito un libro sobre la historia de la tragedia de Sandoval, historia que más o menos uno conocía por ser del lugar, por ser de la zona. Así que, se lo comento a la Presidente Municipal Silvina Domé. Ella me autoriza a mí -aclaro que estaba al frente del área de Cultura, Prensa y Ceremonial de la Municipalidad- ... me autoriza a que me ponga a trabajar con Óscar Blanc en la idea de reivindicar el lugar, de ponerlo en valor. Así que, con el apoyo de Obras Públicas de la municipalidad nos pusimos a trabajar en el lugar. Realmente no se veía el monolito, estaba totalmente abandonado. Así que nos pusimos a trabajar en el lugar. Lo recuperamos. Se parquizó el lugar a tal punto que por ejemplo se podía bajar inclusive en un vehículo hasta el monolito. En el 2018, el 25 de abril, al cumplirse 104 años de aquella tragedia; con el respaldo del Gobierno de la Provincia a través de Educación y Cultura que lo reconocieron a nivel provincia, logramos llevar adelante la puesta en valor”.

Oscar Blanc, autor del libro “Calicho Gamarra en la tragedia del Sandoval”

“Yo nací en el ´47, o sea que hacía 30 y pico de años nada más que había ocurrido la desgracia y la gente, bueno, los lugareños comentaban que los soldados en la desesperación, algunos se tiraban al agua, que se lo llevó con todo el equipaje, mochila, armamento. Otros se agarraban de las vías y, por supuesto, que le cortaba las manos el tren. Algunos quisieron tirarse entre los durmientes y se les atracaba la mochila. Una cosa que fue, bueno, yo después hablaba de la cantidad de muertos… que la gente decía que eran muchos… muchos… muchos más que los que reconoció el Ejército, que eran cinco soldados y un oficial. Andando el tiempo, yo cuando me radico en Gualeguaychú estudio historia y siempre tenía en mente tratar de buscar. En principio, yo quería saber cuántos eran los muertos reales y declarados. Bueno, y me propuse eso. Lo hice cuando me jubilé en el año 2007, y yo me jubilé como docente. Y me pongo a investigar con los pocos recursos y con la poca información que se podía conseguir. Y tristemente llegué a la misma conclusión de lo que decía el común de la gente. No se encontró información oficial de la cantidad de muertos en el Sandoval”.

 José Ballatore, historiador, nieto de un sobreviviente

“La parte donde iba mi abuelo, el pelotón donde iba mi abuelo pasó por otro lado … distante… si uno va de Paraná a Concordia, cruzando el Arroyo Sandoval sería mano derecha porque sucede la tragedia, ¿no? porque está la vía del tren al lado. Mi abuelo con parte del Regimiento, cruzan mucho más arriba, si no tanto … pero, varios metros más arriba donde se podía pasar sin que se provocara ninguna tragedia. Después, años más tarde, cuando se cumplen los 50 años de esta tragedia, mi mamá llamada Delia Aideé Duarte va a participar del acto inaugural del monolito con un descubrimiento de placa. Mi abuelo paterno, junto con otro sobreviviente de apellido Buet, también de la zona de Lucas Sur Primera, la invitan a participar. Y ella viene. Dice que vinieron gente de Buenos Aires, familiares, algunos sobrevivientes, en la cual a algunos le faltaban algunos de los miembros tanto superiores como inferiores y participó de este descubrimiento de placa. Vinieron también familiares de fallecidos, en lo cual se comentaba, no cierto, de la tragedia que se pudo haber prevenido … que no haya sucedido. Es un hecho que no hay muchos registros históricos. Los digo como profesor que he tenido que estudiar la historia de Entre Ríos… lo que muchos sabemos son por anécdotas que han ido pasando de boca en boca”.

Rodolfo Leyes, doctor en Historia

“En ese contexto, se genera un problema porque se debían licenciar a los soldados, a los conscriptos que estaban haciendo el servicio militar obligatorio, los debían licenciar en marzo, pero como estos ejercicios militares se habían atrasado, deciden darle continuidad a su lugar y quedarse adentro del Ejército para servir como ´extra´ en este ensayo de guerra. Ese primer hecho, lo traigo a colación también porque va a ser uno de los motivos que después se le va a objetar a la hora de la tragedia. Es decir, esta gente que murió, estos soldados que murieron, no solo que murieron por una serie de impericias aparentes -que es parte de la discusión que se abre después-, sino también estas personas directamente no debían estar ahí. A ellos ya… los servicios a la Patria a priori ya lo habían cubierto, después iban a quedar como reservistas. En ese contexto también hay otro elemento que hay que incorporar, que es un factor climatológico que es extremo. La provincia de Entre Ríos estaría pasando, esto no está escrito en ningún lado, pero lo sabemos hoy científicamente, estaría pasando por un episodio similar a la corriente de El Niño, con lo cual venían de muchísimas lluvias que, como dice el viejo proverbio, abril lluvias mil, que cuando llueve mucho en abril las lluvias son más fuertes que lo común. Eso fue uno de los motivos por los cuales también se atrasó en los ejercicios militares y se discutía si había que hacerlos o no. Obviamente, el mando militar decía la guerra no va a elegir el clima al cual la guerra se desarrolle, con lo cual, si llueve, si ahí están los ríos y los arroyos crecidos, eso no puede ser un impedimento para suspender los ejercicios. En ese contexto es que los ejercicios continúan y con todo este ruido de fondo que se venía generando”.

El capitán al mando tomó una decisión: cruzar por el puente ferroviario, caminando sobre los durmientes 20-30 metros. Nadie avisó al ferrocarril. Ya oscurecía, llovía, había viento. Y por esa vía venía un tren de carga y correo, de Paraná a Concordia, con dos horas de atraso por la creciente. El maquinista alcanzó a ver la columna y quiso frenar. Pero, los rieles mojados no lo dejaron. Lo que vino después lo cuentan todavía, de boca en boca, los vecinos de la zona. Soldados que se tiraron al arroyo con la mochila, el capote y el fusil, y que la corriente se llevó. Otros que se colgaron de los durmientes y a los que el tren les cortó las manos. Otros que intentaron meterse entre los hierros y quedaron trabados por la mochila. Y los que se tiraron cuerpo a tierra creyendo que la máquina pasaría por encima: la mochila los elevaba apenas lo suficiente. El tren los enganchó y los arrastró. Otro pelotón de la misma columna, guiado por un baquiano de la zona, cruzó unos metros más arriba, por un vado que sólo un lugareño podía conocer. Todos ellos volvieron.

Ángel Gómez, excoordinador de Cultura de Villa Clara

“La verdad que era una historia que estaba un poco olvidada, que el trabajo de Oscar Blanc hizo que la historia nuevamente esté en el tapete, que muchos han ido después de ver lo que ocurrió con la puesta en valor y todo eso, que la gente se interiorice más, que le interese la historia de lo ocurrido allí en el Arroyo Sandoval, ese 25 de abril de 1914… que los entrerrianos somos flojo de memoria, indiscutiblemente es así. Yo creo que conocía más esta historia por lo que se contaba cuando uno era un niño. En mi caso, cuando era un gurí que escuchaba por ahí a la gente grande de aquel entonces, que mi papá fue dos veces… estuvo a cargo de la Comisaría de Jubileo, inclusive se jubiló en la Comisaría de Jubileo y por ende escuchábamos allí un montón de historias que tenían que ver más con lo paranormal que con la verdadera historia, con lo ocurrido allí, que por ahí hecho paranormales ocurridos en el lugar, hacía que despertara la historia del Sandoval. Pero, realmente, me parece a mí que lo que ustedes están haciendo a través de este trabajo es justamente un aporte; como decía hoy al principio, tan importante que hace que la historia no se pierda”.

Gastón Buet, profesor e historiador


“En el lugar todavía hoy se conserva un monolito que fue hecho en memoria de los soldados y los muertos de esta tragedia. Inclusive en el cementerio de Concepción del Uruguay todavía hay un monolito que fue dirigido en memoria de estos soldados caídos, que en realidad a ciencias prácticas murieron por nada. Porque murieron por una maniobra militar que no tenía razón de ser más que este afincamiento o esta idea de la guerra con Brasil, que inició después del tratado en el cual Argentina había perdido tierras contra Brasil en un laudo que Norteamérica era oficia de intermediario y cede tierras al Brasil y a partir de ahí se empieza con esta teoría del conflicto y demás, que termina cuando se firma el acuerdo del Tratado de Foz de Iguazú entre el presidente brasileño y el presidente argentino, que era Alfonsín, que va a ser el puntapié después para lo que es el Mercosur”.


Rodolfo Leyes, doctor en Historia


“El hecho concreto se produce en el Arroyo Sandoval cuando en realidad las tropas ya estaban dando la vuelta, se habían dado por finalizado los ejercicios militares y la idea era conducirse desde la ciudad de Jubileo hacia donde está el poblado de Villa Clara, al día de hoy. Cuando la columna iba transitando, se encuentra con el arroyo Sandoval crecido y que no había forma de vadearlo. Entonces, el oficial a cargo, de apellido Mom, lo que propone es directamente a los soldados que usen el puente ferroviario, que crucen a la marcha caminando por encima de los durmientes y que de esa manera puedan transitar los 20-30 metros que tenía de ancho el puente caminando por arriba del terraplén. Lamentablemente, lo que esta persona no sabía es lo que lo convierte en una tragedia, que es que la vía ferroviaria tiene una curva con un cuesta arriba y que en la cuesta abajo ya aparece el arroyo, detrás de la loma, y que en esa dirección desde Villaguay venía un ferrocarril rumbo a Concordia. El ferrocarril alcanza a divisar, digamos el obrero ferroviario que manejaba la locomotora, alcanza a divisar a los soldados, quiere frenar, pero como todos los rieles estaban mojados no pudo frenar, lo cual generó un desbande de la tropa que hicieron distintas formas de ponerse a resguardo. Algunos de ellos saltaron al arroyo crecido, lo cual fue un problema porque ellos estaban vestidos con ropa militar, con la carga militar, con la mochila, con sus armas, lo cual fue tirarse al río directamente crecido. Otros de ellos lograron saltar hacia los costados, otros quedaron pegado el puente y lo que aparentemente fue lo que ocasionó la muerte de cinco soldados es que se tiraron cuerpo a tierra imaginando que el ferrocarril los iba a cruzar por arriba. El problema es que, al estar con la mochila puesta, su cuerpo quedó más elevado y el ferrocarril los enganchó y arrastró a los cuerpos y los mató. Viendo tamaña tragedia que se acababa de ocasionar a partir de este error, el oficial a cargo se sintió responsable y ahí comienza una discusión de qué fue lo que sucedió, que va a ser el sexto muerto, que es Mom. Algunos van a decir que Mom murió porque en realidad trató de adelantarse a la locomotora para sacar a esos soldados que estaban haciendo esto de tirarse cuerpo a tierra. Otros dicen que cuando Mom vio lo que había pasado, sacó su pistola reglamentaria y en el mismo lugar se dio un tiro y se mató”.

Oscar Blanc, autor del libro “Calicho Gamarra en la tragedia del Sandoval”

“El tren era un tren carguero de Correo que iba de Paraná a Concordia. Y por todos los problemas que había en las vías por la creciente y demás venía como con dos horas de atraso. De todas maneras, los militares tenían los medios, si los hubieran usado, para evitar que ocurriera la catástrofe. Por más que estuviera lloviendo, por más que hubiera viento, estaba previsto y no se usaron esos recursos. Traté de encontrar información en los archivos del ferrocarril. Hay un ente que se llama… Centro Ferroviario Scalabrini Ortiz en Retiro. No tienen información de ese suceso (…) Para mí, en cierta medida, lo único que pude comprobar es que el Ejército trató de, o sea, el militarismo en general, las Fuerzas Armadas, trataron de ocultar el suceso”.

El Ejército reconoció seis muertos en la tragedia del arroyo Sandoval: cinco soldados y el capitán. A los cinco los anotaron en el Registro Civil de Villaguay. Al capitán lo llevaron a Concordia y, cuarenta y ocho horas después, su ataúd viajó en el barco de la carrera Salto–Buenos Aires, con todo el Estado Mayor a bordo. En Concordia no figura su defunción. Los primeros días se hablaba de diez, de doce. Un periodista de Villaguay contó en la estación de Jubileo, a 5 kilómetros del puente, más de sesenta cuerpos. Desde Buenos Aires, la prensa socialista habló de 70. Sobre 150 o 200 hombres, casi la mitad. Medio siglo después, en el acto por los 50 años, llegaron sobrevivientes desde Buenos Aires: a varios les faltaban brazos, piernas, manos.

Ángel Gómez, excoordinador de Cultura de Villa Clara

“Sin lugar a dudas se ha querido tapar la realidad en aquel entonces. Por eso, yo decía hoy dónde lo ubicamos al capitán (Julio) Mom, si lo ubicamos como villano, como héroe… porque hay que ver cuál fue realmente la orden que recibieron los soldados de cruzar el lugar; según algunos testimonios de familiares -que todavía quedan familiares de personas, de soldados que estuvieron en el lugar de la tragedia-, que probablemente éste no se quiso que se sepa la realidad. Taparon -seguramente- una mala decisión de quién estaba al frente de aquella maniobra en ese momento. Me da toda la impresión de que así fue… no solamente a mí, sino a la mayoría con los que uno habla y que más o menos conocen la historia, que ha sido así… se ha tapado desde un principio. Seguramente por la situación de aquel entonces, la prensa también debió llamarse a silencio o informar lo que le llegaba desde el gobierno de entonces… me imagino que fue eso, ¡sí!”.

Raúl Verón, vecino de Villaguay


“Respecto al puente del Sandoval tiene una gran historia de unos soldados, una cuadrilla que estaban de maniobra y justamente esos días antes de llegar al puente, había llovido mucho… mucho y tuvieron que pasar la tropa por arriba de los puentes. Había -según dicen- soldados que tiraron sus armas al agua y otros colgados de los durmientes de la vía del tren, porque era un puente de hierro… Eso fue lo que pasó, que yo no me acuerdo bien porque estoy medio (des) memoriado. Pero, tiene una gran historia el puente Sandoval que está sobre la Ruta 18. No me acuerdo a qué altura el kilómetro… un puente que está pasando el pueblito de Clara y Jubileo. Ahí está… viene a ser como un bajo, viene a ser donde está el puente del ferrocarril, que el tren venía que hay una curva … Y tocó un bocinazo y miraron los soldados y ahí fue, según se tiraron al agua, se defendían como podían, otros los llevó el agua, luego se ahogaron. Bueno, ese es el trayecto que yo más o menos sé. Pero, es mucho más largo en la historia. ¡Una gran historia! De ese problema que pasó muy grave de los problemas de la tropa que iba de maniobra. Eso sí, eso no más lo que yo sé por ahora … sé algo más, sino que no tengo memoria. Tampoco me falla tampoco la memoria, ni me acuerdo tampoco porque está el monolito está ahí abajo del puente. Una vez bajamos a mirar la fecha, anduvimos ahí trabajando, yo trabajaba en la calle y lo vimos el monolito ahí del año que fue y en este momento yo no me acuerdo. Ese es el fin de la historia grande que hubo ahí… por la lluvia, esa que hubo la crecida, está en un bajo. Entonces, no podían pasar por camino de tierra, tuvieron que pasar por la vía del puente de hierro que hay… yendo para Concordia, a la derecha. Eso no más. Eso es lo que yo me acuerdo y he escuchado decir lo mismo”.

Gastón Buet, profesor e historiador

“Recién en el año ´77 se construye el primer puente… el gobierno de facto de Videla va a construir el puente Zárate-Brazo Largo… que la teoría de conflicto en realidad, además de la tragedia del Arroyo Sandoval, aisló a la provincia de Entre Ríos, sistemáticamente castigada y económicamente castigada. Algunos piensan que también es parte del castigo del gobierno central por la historia entrerriana. Entre Ríos fue la única provincia que se dio el lujo de oponerse sistemáticamente, además de Corrientes. Pero, Entre Ríos, además de ponerse como Corrientes, lo pudo llevar a cabo: fundar la República, quitarle ese privilegio a Buenos Aires, a la sapiencia porteña. Fundar la República, dar la Constitución, convertir a un entrerriano como el primer presidente de la República. Y de alguna forma la teoría del conflicto que unos creen que fue un castigo aislando a este Estado entrerriano durante casi 100 años: en 1870 muere Urquiza hasta 1970 no hay una comunicación vial que una a la provincia con el resto del país… quedó como una isla prácticamente (…) Entre Ríos tiene un problema que no es causal del entrerriano mismo. Entre Ríos tiene una amnesia histórica, justamente porque la historiografía fue escrita desde afuera. Y cuando las currículas escolares escriben desde Buenos Aires hacia el resto del país, Buenos Aires escribe lo que quiere escribir. Por eso, por ejemplo, el Campamento de Alcalá, que fue cuna del Ejército entrerriano, que desde ahí salió la Batalla de Caseros, es desconocido para el entrerriano mismo. Esta tragedia es desconocida. El poder de Urquiza. Fíjate que han logrado a través de la pluma, que es más poderosa que la espada, que los entrerrianos en gran medida detesten a Urquiza, o sea, cualquier persona que ha preguntado por Urquiza y muchos entrerrianos le van a decir nada… un asesino, un oligarca, un traidor. Pero, no saben ni por qué le dicen traidor, ni por qué oligarca. Pero, tampoco saben que creó la Constitución Nacional, que fue el primer presidente de la República. La pluma de Mitre ha sido más poderosa que la espada y los caballos de los soldados entrerrianos, porque no es que en todos lados pasa igual, en el resto del país, directamente gracias a esta historiografía, a Urquiza lo desconocen, no saben ni quién fue. En Entre Ríos lo odian, porque se ha encargado del sistema educacional sistemáticamente durante todos estos años, 100 años, de destruir la imagen, de destruir el orgullo de ser entrerriano, de la entrerrianía misma. Vos vas a cualquier provincia y ellos reconocen a Güemes y dicen, no me lo toques, adentro de Salta por ahí lo criticamos, pero de afuera no me lo tenés que criticar. Y así pasa con cada uno, con La Rioja y El Chacho, con Facundo. Pero, en Entre Ríos, sin embargo, hemos como tenido… nos han enseñado a tener vergüenza de ser entrerrianos. Urquiza es un traidor, Ramírez es un traidor. Y son los hombres que más han hecho daño al poder hegemónico centralista de Buenos Aires. No es casual”.

Rodolfo Leyes, doctor en Historia


“Lo cierto es que, como suele suceder con estos casos, la tragedia del Arroyo Sandoval tiene siempre un número reconocido de muertos, pero detrás de eso hay una denuncia de que eleva muchísimo el número. ¿Cuánto? El número oficial son 6 muertos. Son 5 soldados que eran estos colimbas, estos conscriptos, más el oficial, Mom. Hay un número extraoficial que se empieza a manejar los primeros días, que lo eleva a 10 o 12, y desde luego hay un número que es extraoficial, que es planteado por los socialistas que van a denunciar desde la página del diario ´La Vanguardia´ en la ciudad de Buenos Aires, diciendo que pueden haber sido hasta 70 personas. Lo cierto es que automáticamente el Ejército Argentino lo que hace es un blindaje sobre lo que había pasado y la información se mantiene oculta. Esto, como tantos otros episodios de historia entrerriana, aún requiere de alguien, de un investigador que se dedique a tiempo completo, un tiempo al menos a investigar profundamente qué fue lo que pasó. ¿Por qué? Porque lógicamente, frente a tamaña tragedia, lo que se empezó fue una disputa política en un contexto que es muy particular también para la Argentina, porque estaba el llamado a elecciones e iban a ser las primeras elecciones para la gran mayoría del país dentro del marco de la nueva ley: voto obligatorio masculino y secreto, es decir, la Ley Sáenz Peña. Entonces, es todos esos procesos que se están superponiendo y que hacen que el hecho del Arroyo Sandoval sea recordado, es recordado en la memoria colectiva, sobre todo en la gente de la región, porque hay un monolito que fue instalado en el año 43, donde se recordaban estos sucesos… pero, nuevamente, no sabemos a ciencia cierta sacar del anonimato si hubo más muertos de lo que fueron. Y también hacer una investigación más profunda de cómo el Ejército encubrió el hecho por entender de que posiblemente hubo negligencia de parte de la oficialidad. Y de todo el contexto, porque no nos olvidemos todo este otro ruido de fondo que yo di como para dar un contexto, de que el hecho no se debía hacer, que no se podía hacer con esos conscriptos, que las condiciones ambientales no eran las apropiadas. Lo cierto es que al fin y al cabo sucedió una tragedia que fue rápidamente encubierta por las autoridades buscando, digamos, despegar el Ejército argentino de todos estos hechos”.


Del capitán quedaron dos versiones. Una dice que corrió delante de la locomotora para sacar a sus hombres de la vía y murió arrollado. La otra, que al ver lo que había hecho sacó su pistola reglamentaria y se pegó un tiro. Esta última fue la versión oficial. Es la más cómoda: el responsable pagó con su vida, murió con honor, y la causa se cerró ahí mismo. No hubo juicio. El ministro de Guerra ordenó desactivar todo y devolver las tropas a los cuarteles. A los soldados se les prohibió hablar. Se creó una comisión investigadora para explicar cómo unas maniobras presupuestadas en 300.000 pesos terminaron costando más de cuatro millones; sus conclusiones nunca aparecieron. En el Archivo del Ejército, las maniobras de 1914 son cuatro cajas sin clasificar. En el archivo ferroviario no hay nada. La versión oficial de la provincia habla de un tren que apareció de golpe en una curva; quien va al lugar comprueba que ahí no hay ninguna curva: la vía se ve venir desde lejos hacia los dos lados.


 


Ángel Gómez, excoordinador de Cultura de Villa Clara


“Hoy, si nosotros en la actualidad, en el Siglo XXI, en el año 2026, vemos a inclusive funcionarios de segunda línea que reciben el apriete, que reciben la presión de los que están un poquito más arriba … ¿cómo no creer que los soldados de aquel entonces debieron llamarse a silencio ante lo ocurrido en esa triste tragedia? Claro que seguramente, existió la presión y, por ende, el miedo a poder contar lo que vivieron, lo que sufrieron en ese momento tristísimo que les tocó pasar. Una mochila que nunca habrán podido sacar de sus espaldas y en muchos casos como se dice la gente de aquel entonces, no era de mucho hablar, así que seguramente. Los familiares también se habrán quedado con las ganas de saber un poco más de lo ocurrido en aquella triste tragedia. ¡Sí! Claro que sí”.


Gastón Buet, profesor e historiador


“Se trató de ocultar, porque fue un error muy grosero, fue un error muy grosero. El Ejército venía entrenando con una tecnología y ciencia y eficiencia del Ejército prusiano y fue un error que trataron de ocultar, inclusive la muerte del mismo… este hombre al mando -Mom- no sabemos si se pegó un tiro o fue atropellado por la misma formación. No queda claro. ¿Por qué? Porque los militares creían que decir que se suicidó por su tropa quedaba mucho mejor que decir que simplemente pobre tipo fue atropellado por el ferrocarril. Además, hay una cuestión, de ocultar y pensá que estamos en la época de 1914, no había muchos medios, no había radio, televisión, no había gráfica, casi no había gráfica. Perdidos en medio del monte, cruzando un puente, no había fotografías para sacar fotos del lugar. Y después encima se inició la Primera Guerra Mundial, entonces todo tapó la guerra (…) Según tengo entendido, con el suicidio de Mom se inició la causa. O sea, bueno, ya se pagó ahí mismo, pagó el que hizo el error y cerró la causa ahí. No vi si hubo juicios al Ejército posteriores. Pero, lo que dicen los archivos es como que cuando con el suicidio del hombre al mando la cuestión quedó sellada”.


Rodolfo Leyes, doctor en Historia


“Esto también, digamos, se puede inscribir dentro de lo que normalmente se conoce dentro de las ciencias sociales como un crimen social. Un crimen social es aquellos hechos que generan víctimas, pero que se pueden prevenir y por normalmente negligencia o falta de interés de parte de las autoridades de contener la situación para evitar los saldos, que normalmente los saldos son, uno diría en términos coloquiales, los muertos siempre los pone el pueblo. Normalmente, ese pueblo es la clase trabajadora. Entonces, detrás de todo este hecho está eso, analizar todo este suceso, también hay que recordar que en el proceso en el cual se está construyendo esa incipiente democracia argentina, el Ejército, que solo 16 años después va a volver como un actor fundamental, dando su primer golpe de Estado, pasando por el año ´19, donde van a ser parte de las masacres en la Semana Trágica, las masacres en el Sur argentino. El Ejército argentino siempre buscó aparecer como una especie de árbitro desprovisto de pasiones reales y solamente embanderados en la Bandera Argentina. Lo cierto es que concretamente cuando uno va y analiza el carácter social de ese Ejército, quiénes son los sujetos que completen ese Ejército, en buena medida no es una oficialidad profesional que fue creciendo, sino -sobre todo- en aquellos años, suelen ser hijos de esa oligarquía que había gobernado el país, hija de las familias patricias, que lo que estaban buscando era un lugar donde el Estado le reconozca cierto estatus distinto al que tal vez sus antecesores hubiesen recibido recibiendo tierra o siendo parte de las familias de los viejos caudillos. Entonces, está atravesado por todo eso. Es un punto de inflexión. Esto es un punto de inflexión en la historia argentina en el cual se van atravesando muchos episodios distintos y -lamentablemente- para estas personas que murieron ahí, bueno, se da a través de ese punto donde pasan todos los puntos”.

Había razones para el silencio. Faltaban dos años para las primeras elecciones con voto secreto y obligatorio, y un Ejército alineado con el régimen conservador no podía cargar con semejante vergüenza. Dos de los comandantes de aquellas maniobras encabezarían, 16 años después, el primer golpe de Estado. Un subteniente que también estuvo allí ordenaría -en 1943- instalar un Regimiento en Villaguay. Recién entonces, tres décadas después, apareció el monolito; la primera placa de bronce la puso un exsoldado, en memoria de sus compañeros. Y antes de todo eso vino la Guerra Mundial, que tapó lo demás.

scar Blanc, autor del libro “Calicho Gamarra en la tragedia del Sandoval”


“Seguramente que los servicios de inteligencia que deberían haber tenido las Fuerzas Armadas de Argentina habrán detectado la eventualidad de que Brasil iba a entrar por el bando de los aliados, digamos, Inglaterra, Francia. Es decir, las potencias marítimas que estaban disputando el mar con los puertos con los imperios centrales. Bueno, con los compromisos que tenían en la compra de armamento y demás, instrucción militar prusiana, como se había implantado acá, incluso con oficiales alemanes viniendo a dar clases. Seguramente, había una intención incluso manifiesta, porque se veían los diarios y eso de la cercanía que había con el alto mando militar alemán. Argentina entraría en la guerra en el bando de Alemania. Por eso también acá había estado el jefe… almirante de la flota alemana y demás, participando incluso en la despedida de los Regimientos que en Buenos Aires embarcaban para venir a las maniobras. Bueno, y sí… efectivamente Brasil intervino en la guerra. Participó cuando los submarinos andaban viendo barcos mercantes en el Atlántico, etcétera. Brasil participa incluso con equipos de sanidad en Francia… Bueno, tomaron la intervención que finalmente resultó en el bando de los ganadores. Argentina fue neutral con el gobierno de Yrigoyen… Yrigoyen era muy partidario de la neutralidad. Y bueno… así transcurrió este tema. Se superó, no se necesitó, pero era muy probable que, de haber entrado en el conflicto, Brasil hubiera invadido Argentina. Ya lo habían hecho acompañando, siguiendo, empujando a Urquiza 70 años antes, así que tampoco tan raro hubiera sido que lo hubiéramos tenido que soportar una invasión y el territorio de disputa hubiera sido Entre Ríos, sin ninguna duda… Bien, en cuanto a la finalización de las maniobras, se creó una comisión investigadora para ver en qué falló, cuáles fueron los errores, cuáles fueron las cosas inevitables que desencadenaron que unas maniobras que tenían un presupuesto inicial de 300.000 pesos costara por las pérdidas más de 4.000.000. Realmente, fue un desastre incluso económico. Así que eso desde el punto de vista del desarrollo general de las maniobras, eso es lo más importante después. Queda para averiguar la Comisión Investigadora a qué conclusión llegó, porque yo la anduve buscando, la anduve buscando y no conseguí nada referido a las conclusiones que se llegó respecto del desempeño de las Fuerzas Armadas, porque eran las Fuerzas Armadas. La Marina también participó de las maniobras”.


Ángel Gómez, excoordinador de Cultura de Villa Clara


“En las escuelas deberían tratarse estos temas que son nuestros y que ocurrieron en nuestra provincia. Pero, si tenemos en cuenta que nuestras escuelas, tampoco se habla de nuestro folklore, creo que nos iremos de esta vida sin ver realizado nuestros deseos, nuestros propósitos. Me parece a mí que no hay un interés en las autoridades por dar a conocer este tipo de hechos sucedido en nuestra querida provincia de Entre Ríos”.


Gastón Buet, profesor e historiador


“Es importante recordar estos eventos que ocurren en la provincia de Entre Ríos porque así como esto del Arroyo Sandoval hay un montón de hechos en la provincia que la gente desconoce y hay que siempre tratar de seguir investigando para recuperar el orgullo de esto: somos la única provincia que tiene una palabra que no existe en otras, es entrerrianía, no hay ´santafecianía´, ´cordobecianía´ … es como un sentir la entrerrianía, como si fuera un continente y dentro de ese continente recuperar el orgullo de saber que fuimos el Estado que dio forma a la República Argentina”.


Oscar Blanc, autor del libro “Calicho Gamarra en la tragedia del Sandoval”


“Por mucho tiempo el Ejército trató de ocultar, no digo negar, pero no darle importancia al suceso. Debo decir que, de los muertos oficiales registrados por el Ejército, los 5 soldados a los cuales se rindió homenaje -y todo- fueron anotados como fallecidos en el Registro Civil de Villaguay… No así el jefe de la compañía que se llevó a Concordia. Eso yo busqué en el Registro Civil de Concordia los datos y no figuró fallecido. También 48 horas después se llevó el ataúd en el viaje en barco, en la carrera Salto-Buenos Aires, donde viajó todo el Estado Mayor y quedó el gran desorden… gran desorden que fue el retorno de todos los soldados a los Regimientos. También dejó de llover el mismo día que se terminó la maniobra, 5 días antes de la finalización dejó de llover… pero… a los efectos de las inundaciones persistían en Entre Ríos. Fue un desastre cómo se perdió caballos, todos los semovientes ¿no? porque también traían asnos, mulas. Todo lo que era equipamiento … no lo nombré, pero también en las maniobras se probaron aviones, dos de cada bando. Fue el ingreso de la aviación en la guerra y bueno… ¿Qué digo? El monolito famoso que ubica el lugar se construyó como 30 años después, cuando se instaló el Regimiento 14 de Caballería en Villaguay. El Regimiento se instaló por orden -ya en el 43-44- por orden de Juan Domingo Perón que había participado en las maniobras siendo subteniente. Perón manda a instalar, no sé… él formaba parte del equipo de aquel gobierno de facto que hubo antes de las elecciones y se instala el Regimiento en Villaguay. Posteriormente, en el 54, cuando se habían cumplido 40 años, recién se pone una placa recordatoria de los soldados fallecidos. Bueno, la placa quedó, creo que también después robaron, no sé si hicieron otra y demás, pero en realidad en el ´44 fue un exsoldado el que puso el primer recordatorio en una placa de bronce a los compañeros caídos en el monolito. El monolito sigue ahí, generalmente… abandonado entre los yuyos. Es una lástima porque es un hito de la historia nacional, de las cosas que se han hecho mal principalmente. Por eso, tal vez no haya mucho interés de mantenerlo”.

En 2018, a los 104 años, un investigador nacido a 7 kilómetros del puente y una Municipalidad rescataron el monolito del abandono: parquizaron, pusieron cuatro placas nuevas, levantaron un mástil. El acto no pudo hacerse en el lugar porque llovía. Siempre llueve ese día. Hoy, el mástil no está, las placas apenas se ven, y a pocos kilómetros hay dos Regimientos que -probablemente- ignoren la historia. Todavía quedan familiares de los soldados que estuvieron ahí. Nunca supieron cuántos murieron, ni por qué se cruzó por el puente, ni si el capitán fue un héroe o, todo lo contrario. Murieron -dicen algunos-, por nada: por una guerra que nunca ocurrió. Y de eso, en las escuelas de Entre Ríos, todavía no se habla.

Fuente: Análisis Digital (Memoria frágil) 

 


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