El hecho comenzó a gestarse el pasado 12 de agosto, cuando el obrero salió a cazar pasados el mediodÃa y no regresó al campamento donde se alojaba con sus compañeros. Ante la prolongada ausencia, los propios trabajadores iniciaron un rastrillaje nocturno por la zona forestal sin obtener resultados positivos. La alarma definitiva se encendió a la mañana siguiente cuando "los perros que lo habÃan acompañado regresaron solos", situación que motivó la inmediata denuncia ante las autoridades policiales.
A partir de la denuncia, se judicializó la causa y se iniciaron las actuaciones correspondientes. Los efectivos policiales tomaron entrevistas testimoniales a las personas que compartÃan la jornada laboral con el hombre para delimitar la zona de búsqueda. Dada la complejidad del terreno montuoso, se requirió la colaboración de la Brigada de Abigeato y del personal de la Sección Canes con sus respectivos animales adiestrados.
Durante las tareas de rastrillaje en el área de campo, los canes de la fuerza lograron ubicar al trabajador oculto entre la densa vegetación. Según precisó el informe policial, al momento de la localización el hombre "se encontraba mojado por las inclemencias del tiempo y aparentemente perdido, aunque en principio en buen estado de salud".
Tras la contención inicial en el lugar del hallazgo, el trabajador de 34 años fue trasladado de inmediato hacia Servicios Médicos para someterse a una evaluación profesional exhaustiva y constatar que no presentara cuadros severos de hipotermia u afecciones derivadas de la noche a la intemperie.
Una vez confirmado el estado óptimo del ciudadano y cumplimentadas las diligencias de rigor, la Justicia y la Jefatura Departamental dispusieron dejar formalmente sin efecto el pedido de localización y paradero.
Fuente: El Entre RÃos