Los médicos de cabecera de PAMI, nucleados en la Asociación de Profesionales del Programa de Atención Médica Integral (APPAMIA), comenzaron este lunes un paro de 72 horas para rechazar una resolución que, aseguran, implica un fuerte recorte salarial.
La medida de fuerza se lleva adelante tras la implementación de la resolución 1107/2026, que modifica el esquema de ingresos de los profesionales. Desde el sector denunciaron que fue adoptada sin consulta previa y que además tiene carácter retroactivo al 1° de abril. .
Si bien durante el paro se garantiza la atención de urgencias, los médicos advierten que el nuevo sistema pone en riesgo la continuidad del servicio.
Hasta ahora, los honorarios se componían de un monto por cápita —según la cantidad de afiliados asignados— más adicionales por consultas presenciales, visitas domiciliarias y formación profesional. Con la nueva normativa, PAMI elevó el valor de la cápita de $980 a $2.100 por paciente, pero eliminó todos los ítems extra.
Esto implica, según explicaron, que ya no se pagarán las consultas presenciales. “Se nos abonaba cada consulta en consultorio alrededor de 5.500 pesos y ahora pasa a ser de 2.100 por paciente al mes, sin importar cuántas veces lo atendamos”, detalló Carlos Mulqui, secretario general de la Asociación de Médicos de Guardia de Córdoba.
El reclamo apunta a que el nuevo esquema no contempla los costos reales de la actividad. Los médicos sostienen que los ingresos actuales no alcanzan para cubrir gastos básicos como alquileres, servicios y personal, lo que vuelve insostenible el funcionamiento de los consultorios.
“Nos están obligando prácticamente a renunciar”, advirtió Mulqui, al tiempo que remarcó que el sistema de médicos de cabecera es clave en la atención primaria de la salud y que en otros países es uno de los mejor remunerados.
“Con esta rebaja nos van a pagar 2.100 pesos por paciente en forma mensual, que incluye cada consulta y trabajo online. No importa si un paciente va una o cinco veces en el mes, nosotros vamos a seguir cobrando 2.100 por paciente. Es lamentable llegar a esta situación”, agregó.
Los profesionales también alertaron que la situación podría derivar en una reducción de la cantidad de médicos disponibles, lo que impactaría directamente en la atención de los jubilados, principales afiliados de la obra social.
Cambio de reglas
Hasta marzo los médicos de cabecera cobraban $980 por afiliado. Teniendo en cuenta que en promedio cada profesional reúne a 700 beneficiarios, la suma fija mensual llegaba a $686.000 aunque el jubilado fuera o no a atenderse.
A su vez, por cada prestación realizada, recibían un adicional de $5.500. Este adicional fue eliminado a partir del cambio de regla dispuesto por el Gobierno nacional. Con ese extra los profesionales llegaban a percibir cerca de 2 millones mensuales.
Con la nueva medida, desde abril el monto por la cápita elevó a $2.100 pero se quitó el adicional por consulta. De esta manera, el fijo mensual queda en $1.470.000.
Propuesta de Appamia
Desde la Asociación de Profesionales de la Salud del Pami, Appamia, presentaron una propuesta concreta, basada en los costos reales del ejercicio profesional, que establece una cápita de $6.500 como piso necesario para sostener la atención médica.
Además indicaron que la nueva resolución es un golpe directo a la calidad de la prestación que ya viene fuertemente resentida. "Más trabajo, menos ingresos y menor reconocimiento al ejercicio médico, afecta de manera directa la sostenibilidad del consultorio", advierten.
Al reclamar la derogación inmediata de la resolución, sostienen que la medida "implica una reducción significativa del ingreso real de los profesionales, tornando inviable el sostenimiento de la actividad en condiciones dignas". Así, la agremiación médica está evaluando iniciar acciones legales.
Fuente: El Once.