La reprogramación por el factor climático fue un gran reto para todos. Sin embargo, logramos adaptar la grilla con artistas que estuvieron a la altura de lo que nuestra gente esperaba, manteniendo la calidad y el espíritu de la fiesta.
A cada vecino y visitante que nos acompañó a pesar de los cambios. A quienes en cantinas, stands, seguridad, limpieza, escenario u organización pusieron lo mejor de sí para que, ante la adversidad, todo saliera impecable. ¡Sin su compromiso, esto no sería posible!
SOBRE EL RESULTADO ECONÓMICO
Como pueden observar, el balance arroja un déficit mínimo, situándose en un punto de equilibrio casi absoluto para los cerca de $100.000.000 que demandó la inversión total de la fiesta.
Nuestra visión no es buscar ganancias excesivas ni permitir pérdidas que comprometan el futuro del evento, sino un justo equilibrio: reinvertir en seguridad, infraestructura y artistas de renombre para que nuestra fiesta gane cada vez más prestigio regional.
¡El éxito no se mide solo en pesos, sino en el orgullo de ver nuestro polideportivo lleno y nuestra identidad celebrada!
