El papa Francisco apareci贸 por 煤ltima vez con vida el domingo de Pascua, cuando, visiblemente debilitado, se present贸 en el balc贸n central de la Bas铆lica de San Pedro para impartir la bendici贸n 鈥渦rbi et orbi鈥 ante 35.000 fieles. Fue su 煤ltima manifestaci贸n p煤blica antes de su muerte, confirmada por el Vaticano este lunes.
La reaparici贸n se produjo dos minutos despu茅s del mediod铆a de Roma, al t茅rmino de la misa de Pascua celebrada por el cardenal Angelo Comastri en su reemplazo. Francisco se present贸 en silla de ruedas, acompa帽ado por su enfermero personal, Massimiliano Strappetti, y fue recibido por una multitud que llenaba la Plaza de San Pedro y se extend铆a hasta la V铆a della Conciliazione.
Aunque sin c谩nulas de ox铆geno, su aspecto segu铆a mostrando los efectos de la internaci贸n por neumon铆a que lo hab铆a mantenido hospitalizado. La Sala de Prensa del Vaticano confirm贸 ese mismo d铆a que su salud segu铆a en estado delicado.
La misa de Pascua fue presidida por otra autoridad eclesi谩stica, pero la aparici贸n de Francisco, aunque breve y delegando la lectura de su mensaje al ceremoniero monse帽or Diego Ravelli, marc贸 el momento m谩s fuerte de la jornada. 鈥淨ueridos hermanos y hermanas, 隆Feliz Pascua!鈥, salud贸 el pont铆fice con voz d茅bil, antes de ceder el micr贸fono.
Luego, escuch贸 en silencio c贸mo se pronunciaba su mensaje de Pascua, centrado en el dolor de los pueblos en guerra y en el valor de la esperanza.
El mensaje incluy贸 una dura cr铆tica a la violencia global, la discriminaci贸n y el desprecio hacia los migrantes, mujeres y ni帽os. Francisco expres贸 su cercan铆a a los pueblos que sufren, entre ellos los habitantes de Gaza, los cristianos en Palestina e Israel, y las v铆ctimas del antisemitismo. Tambi茅n se refiri贸 al conflicto en Ucrania y pidi贸 con firmeza la liberaci贸n de rehenes y la asistencia urgente a las zonas humanitariamente devastadas. 鈥淨ue cese el fuego, que se liberen los rehenes y se preste ayuda a la gente, que tiene hambre y que aspira a un futuro de paz鈥, clam贸.
Al concluir la lectura del mensaje, el cardenal Dominique Mamberti anunci贸 la concesi贸n de la indulgencia plenaria. Francisco, en un gesto de esfuerzo visible, pronunci贸 la f贸rmula de bendici贸n en lat铆n y extendi贸 sus manos hacia la multitud, que respondi贸 con entusiasmo. Pocos minutos m谩s tarde, sorprendi贸 a los fieles al salir en el papam贸vil para saludarlos, recorriendo lentamente la explanada del Vaticano.
La imagen de su despedida qued贸 sellada con el recorrido en el papam贸vil, una escena en la que, debilitado pero sonriente, respondi贸 con gestos a los c谩nticos y aplausos que lo acompa帽aron en su 煤ltima aparici贸n. Fue, seg煤n quienes estuvieron all铆, un momento de gran carga simb贸lica, que quedar谩 como uno de los recuerdos m谩s emotivos de su pontificado.